jueves, 23 de febrero de 2012

la filosofía para un estilo de vida mejor


“Quien se dedica a la filosofía necesita un estilo de vida que facilite el crecimiento personal, tanto el de uno mismo como el de las personas que estén a su alrededor. Un estilo de vida así resulta además a la postre mucho más humano que los comportamientos que se agotan en la posesión o en el consumo de cosas, en la colección de emociones o en la mera acumulación de erudición”[1].

El estudio de la filosofía puede ser útil para muchas cosas. Algunos estudian filosofía simplemente para profundizar en el ámbito del conocimiento por gusto o por querer enriquecer la propia inteligencia de uno; otros estudian para profundizar en el conocimiento y en la metodología con vistas a un estudio de doctorado; pero también hay gente que estudia filosofía porque considera que esta disciplina es la que más nos puede ayudar en las cuestiones más importantes del ser humano: una vida mejor.


La gente que estudia filosofía por gusto o por querer enriquecer el conocimiento de uno mismo, estudia las distintas épocas con vistas a entender mejor la evolución de la filosofía y analizar los pasos que cada época y cada autor haya introducido en el ámbito del conocimiento. Los que estudian filosofía como un método filosófico para el doctorado, lo estudian para la elaboración de una tesis doctoral o para saber completar lo que otros investigadores empezaron y no lo pudieron acabar, se adquieren todos los recursos para seguir avanzando en la investigación de grandes cuestiones, grandes autores para intentar seguir garantizando el futuro a todo tipo de conocimientos.

En mi opinión, y sin intenciones de quitarle la importancia merecida al estudio de la filosofía por gusto o por las investigaciones postdoctorales, creo que el ámbito donde más nos puede servir el estudio de la filosofía es en el de una vida mejor. La filosofía nos enseña muchas cosas pero creo que lo que mejor se puede aprender de ella es saber usar todo lo aprendido para ayudar a la humanidad a construir tanto una actualidad como un futuro mejor y prometedor.

Son muchos los que creen o dicen que la filosofía actualmente se encuentra como en un túnel oscuro y lleno de pasadizos, que no consigue encontrar una luz al fondo, de forma que indique el camino que se ha de seguir para garantizar la evolución del hombre en la vida en un futuro próximo.

Todavía queda mucho trabajo por hacer. Somos jóvenes, de la década de finales de los 80 y principio de los 90, y ya hay gente que se cuestiona si somos o no, una generación perdida. La crisis que ahora mismo estamos viviendo nos demuestra que los jóvenes son los más afectados, que hay gente prejubilada que ha tenido que volver a trabajar para ayudar a mantener a sus hijos y nietos, que tardamos más en madurar… en los institutos de enseñanza secundaria cada vez hay más profesores que se sienten en la obligación de alejarse de las aulas por motivos de depresión, incidentes y enfrentamientos entre alumnos y profesores, problemas con la familia entre padres e hijos, las drogas, el alcohol, irresponsabilidades en acciones que deberían ser primordiales como en el caso del matrimonio…

La filosofía sirve para muchas cosas pero sobre todo creo que sirve para saber discriminar las cosas verdaderamente importantes de las que no son tan importantes. La filosofía exige un comportamiento de reflexión, lectura, saber escuchar, saber escribir… pero, sobre todo, con todo ello aprendemos a ser mejores personas, a sentirnos más a gusto con la persona que somos, a conocernos, a identificar bien las metas de cada uno y de todos en general, y a intentar hacerlas realidad de la mejor manera posible.

Todavía queda mucho por hacer,  muchas cosas por mejorar, descubrir, mucha gente a quien ayudar… y para todo ello es imprescindible conocerse a uno mismo. A base de pensar, reflexionar, atender, leer, escribir y observar, aprendemos a ser filósofos, a filosofar, y no solo a filosofar para elaborar correctamente una tesis doctoral, o para saber redactar una tesis correctamente, o para saber qué dijo cualquier filósofo hace unos años o siglos, sino que la filosofía nos tiene que servir en primer lugar para intentar conocernos a nosotros mismos, para conocer a otras personas, para conocer la realidad y sobre todo para ser mejores personas, para intentar seguir creando un mejor mundo y así, seguir mejorando en todos los aspectos la historia de todos.


[1] J. Nubiola, El taller de la  filosofía, Eunsa, quinta edición, pág. 48-49.

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