“El reconocimiento de que las divisiones entre los seres humanos singulares y entre los pueblos son consecuencia en gran medida de que cada uno está convencido de poseer en exclusiva la verdad, ayuda a entrever las vías para regenerar los espacios comunicativos. Se trata de articular enriquecedoramente lo nuevo con lo antiguo, de aunar unas generaciones con otras, de tender puentes nuevos entre las tradiciones, la cultura y los saberes. Para ello es preciso llegar a forjar nuevas relaciones de comunicación entre las personas basadas en el amor a la verdad, en el respeto a la pluralidad y en la aceptación de las limitaciones personales. (…) La verdad es lo más comunicable, por eso la verdad es liberadora, por eso la verdad es lo que los seres humanos nos entregamos unos a otros para forjar relaciones significativas entre nosotros”.
Mañana, 14 de febrero, día de San Valentín, será el día “oficial” en que las parejas puedan demostrar su amor recíprocamente. En principio, no creo que haga falta un día concreto en el calendario para demostrar el amor que pueda tener una persona hacia su pareja, pero a un y todo, el día de mañana es conocido mundialmente como el día en que las parejas enamoradas se demuestran mutuamente el amor que se tienen; es el día de la verdad, del amor. Por ello, cada miembro de cualquier pareja aprovechará este día para comprar un regalo especial a su amado/a en señal de su amor.
Seguramente los chicos optarán por comprar algún ramo de flores, alguna joya, una caja de bombones en forma de corazón… y posiblemente, aquellos que tengan un poder adquisitivo considerable, optarán por sorprender a su chica con un romántico viaje a alguna isla paradisíaca, y los más tradicionales, un viaje a París. Las chicas seguramente sorprenderán a su amado con alguna carta de amor, alguna joya singular, tal vez una pluma con un grabado, o tal vez, prefieran la típica sorpresa de preparar alguna cena especial en casa acompañada de buen champán y velitas románticas para crear un mejor ambiente en este día tan especial.
Pues sí, con el día de mañana todas las parejas querrán demostrar el amor que se tienen el uno al otro; algunos optarán en demostrarlo cuantitativamente y otros cualitativamente. Pero el día de San Valentín no es solo un día en que los enamorados tengan que felicitarse; pues no, posiblemente todos aprovechemos ese día para desear a cualquier persona, ya sean amigos, conocidos, vecinos… un feliz día de San Valentín, independientemente de si tienen pareja o no, porque el día de San Valentín, aparte de ser el día de los enamorados, también es el día del amor, y por ello, de una forma u otra, todos intentaremos comportarnos de manera más dulce en nuestras relaciones con otras personas.
El día de San Valentín es el día en que las personas se comunican unos a otros el amor que se tienen, la verdad. La verdad es lo que los seres humanos nos entregamos unos a otros para forjar relaciones significativas entre nosotros, y el amor también; la verdad nos une, y el amor también; a todos nos gusta la verdad, y el amor también; a todos nos gusta poder decir la verdad, y que nos digan la verdad, al igual que a todos nos gusta amar y ser amados.
La verdad y el amor son muy buenos amigos, no hay verdad sin tener amor a la verdad y no hay amor sin tener amor de verdad. Los filósofos aman la verdad, la filosofía busca la verdad; las personas buscamos la verdad, el amor y solo tendremos amor si es verdadero, al igual que solo tendremos verdad si amamos la verdad. Por ello, para todo aquel que tuviera la curiosidad en leer este texto o en escuchar estas palabras, solo una cosa le puedo decir: feliz día de San Valentín.
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